Soberanía popular y autodeterminación nacional sin la injerencia de entes transnacionales

El soberanismo reconoce la importancia de que cada nación mantenga el control sobre su propia política, economía y cultura, sin verse sometida a decisiones impuestas desde instancias supranacionales. Defiende la autonomía de cada país para tomar sus propias decisiones de acuerdo con sus necesidades y circunstancias particulares.

Para lograr la emancipación de Chile del dominio económico transnacional, es fundamental considerar la renegociación o ruptura de tratados internacionales que puedan afectar la soberanía de Chile, como el TTP11 y otros acuerdos de libre comercio que podrían limitar el desarrollo económico e industrial del país, permitiendo a las corporaciones transnacionales desmantelar la industria nacional y establecer un monopolio controlado por el poder económico mundial. Además, se deben cuestionar las políticas sanitarias y climáticas impuestas por el tratado pandémicos respaldados por la OMS, así como los acuerdos sobre el «cambio climático» como el acuerdo de París, que perpetúan el subdesarrollo al impedir el progreso industrial de los países más pobres. Chile debe recuperar su soberanía de estas influencias globalistas que buscan consolidar un mega estado global.

Sin embargo, el soberanismo no se trata de aislacionismo o negación de la cooperación internacional, sino de encontrar un equilibrio entre la cooperación internacional y la protección de los intereses nacionales. Promueve la colaboración y el diálogo entre las naciones en base al respeto mutuo y a la búsqueda de intereses comunes, pero sin renunciar al derecho de decidir y definir su propio rumbo, y a preservar la diversidad y la libertad de cada pueblo.

Para alcanzar la autodenominación, es vital implementar un cambio de paradigma en nuestro sistema político, abandonando la cesión de soberanía a una clase política que nos ha defraudado repetidamente. Esto implica fomentar la participación ciudadana en las decisiones políticas, promoviendo debates y deliberaciones a nivel local y nacional, además de establecer mecanismos de participación ciudadana como los siguientes:

Mecanismos de deliberación y participación ciudadana

Recuperar la figura del Cabildo como mecanismo que involucra la participación activa de los ciudadanos en la toma de decisiones y políticas a nivel vecinal, comunal, regional y nacional. Incluyen la organización de asambleas populares, foros y consejos ciudadanos. Los consejos de presupuestos participativos involucran a los ciudadanos en la asignación de parte del presupuesto público, permitiéndoles decidir en qué proyectos comunitarios debe gastarse el dinero. Estas prácticas fomentan una democracia basada en el diálogo, la deliberación y la inclusión de la sociedad civil en el proceso político, a través de espacios de participación y deliberación como las asambleas ciudadanas dónde surgen los Mandatos Populares.

Autoridades políticas y representantes electos sujetos al Mandato Popular

Los líderes políticos y representantes electos están obligados a gobernar de acuerdo a un programa de gobierno basado en la voluntad del pueblo, demostrando responsabilidad y transparencia en su ejercicio del poder, y sujetos a la posibilidad de revocación a través de mecanismos democráticos.

Referéndum revocatorio del mandato

Se configura como un procedimiento democrático que permite a los ciudadanos convocar una votación para destituir a un representante electo después de un período determinado en el cargo. Para iniciar este proceso, se requiere reunir un número específico de firmas en relación con el padrón electoral, asegurando así que la convocatoria del referéndum cuente con un amplio respaldo ciudadano. Este mecanismo tiene como objetivo garantizar que los representantes electos se mantengan en sintonía con los intereses y demandas de sus electores.

Plebiscitos vinculantes

Representan el máximo poder del pueblo consciente y soberano. Estos procesos formales permiten al gobierno consultar la opinión directa de la ciudadanía antes de tomar decisiones de relevancia, reflejando así la voluntad popular de manera clara y directa. Los resultados de estos referéndums tienen un mandato sobre decisiones legislativas o constitucionales, demostrando que el poder del pueblo es fundamental en la conformación y desarrollo de políticas y leyes que rigen la sociedad, ejerciendo su soberanía de manera efectiva.

Iniciativa popular de ley

Procedimiento que permite a los ciudadanos proponer la creación de una ley, mediante la recolección de un cierto número de firmas o patrocinios, con el fin de garantizar la seriedad y viabilidad de las propuestas presentadas. Este mecanismo brinda a la ciudadanía la oportunidad de influir directamente en la agenda legislativa y proponer leyes sobre temas que consideren significativas, promoviendo así la participación ciudadana en la formulación de leyes y fortaleciendo la democracia y la representatividad del sistema legislativo.
Estos mecanismos colaborativos y participativos ayudarán a empoderar a la ciudadanía y redefinir la relación entre el gobierno y los gobernados en concordancia con los principios de la autodenominación.